Creo que es difícil responder de forma sencilla a la
pregunta de ¿Qué puedo hacer desde mi posición de empleada pública para
impulsar la igualdad de trato y la no discriminación?
Desde mi punto de vista creo que hay dos cuestiones
primordiales antes de exigir al/la empleado/a público/a que actué. La primera
de ellas es saber identificar con claridad situaciones de desigualdad que se
producen en la Administración Pública y que no siempre son fáciles de ver.
Cursos como éste, nos puedan dar las herramientas necesarias para conseguir
este objetivo, pero esto sólo es la primera pieza de un puzle bastante extenso
y que no sólo depende de el/la empleado/a publico/a.
De nada sirve que denuncies situaciones de desigualdad
existentes en tu Ministerio sino hay un órgano técnico encargado de estas situaciones
con un protocolo de actuación claro que responda de manera eficaz al problema
que se plantea. Es por eso que la segunda cuestión fundamental es el
establecimiento de unos canales de comunicación óptimos, en un sentido
bidireccional, tanto en trasladarnos correctamente el plan de actuación en caso
de constatar situaciones de acoso, como a la hora de dirigir mejoras a los
órganos técnicos encargados de estas cuestiones. Lo importante es que todo el
mundo tenga voz, y si, es muy sencillo de decirlo, pero creo que debe ser así.
Haciendo un símil con el mundo de los videojuegos debería haber lo que le
llaman una versión Beta tanto de cursos como de actividades destinadas a la igualdad
de oportunidades y a la no discriminación en la que los usuarios (en este caso
los empleados/as públicos/as) detectasen posibles mejoras, y sobretodo, errores
cometidos antes de que el curso y/o actividad sea expuesta a una cantidad mayor
de gente, mejorando considerablemente la calidad del curso y sobretodo,
haciéndolo que sea más adecuada a su finalidad.
Una vez tengamos un nivel formativo óptimo y unos canales de
comunicación adecuados entonces sí, es nuestro deber utilizarlos. Nos toca a
nosotras actuar, y la pregunta sería ¿Cómo lo hacemos? La respuesta es no
siendo una “discriminadora pasiva”, porque, aunque no seamos los que
provoquemos la discriminación, si nos callamos, somos cómplices de ella porque
se acaba perpetuando en el tiempo el problema hasta que se cronifica.
Participar en actividades o cursos que favorezcan la
eliminación de desigualdades es algo que todos podemos hacer y, sobre todo, lo
más importante es que demos opinión sincera y cómo podemos mejorarlo para el
siguiente curso o actividad. En mi caso, hay cursos que he hecho que son
demasiado teóricos y en dónde la cantidad de información era tal que al final
desconectabas y te centras en intentar hacerlo para tener el curso y ya está.
¿Qué es lo que acaba ocurriendo? Que ese mismo curso el año que viene va a
seguir siendo el mismo. Ya lo decía Einstein “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
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